Home » Aquel olor a fútbol

Aquel olor a fútbol

A césped recién cortado, a humo de habanos en la grada, a sudor de camisetas. Aquel olor a fútbol. Sí, porque el fútbol sigue oliendo a pipas, a miles de pipas consumidas nerviosamente esperando el gol de la victoria o el que evitara la derrota. El fútbol tiene el olor de la lluvia y el del bocadillo, aquel que traíamos de casa y que no llegaba nunca al segundo tiempo. Tiene el tacto de las almohadillas que alquilábamos para evitar la humedad y el frío de las viejas gradas. También tiene el sonido metálico de las barandillas por las que subíamos ansiosos, antes de embocar el vomitorio y ver un prado de ensueño.

El fútbol también huele mal, muy mal, porque conserva ese olor de los aseos viejos y sucios, esos retretes blancos a cuyas puertas nos agolpábamos en los descansos. Pero sobre todo el fútbol, cuanto más y más te acercas a él, que es cuando más desciendes de categoría, emite un olor propio, pegajoso, inconfundible como el de la gasolina en las estaciones de repostaje. Y me da igual que no me paguen por hacer publicidad…el fútbol huele a Reflex.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.