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Buendía, con vistas al mar

Un día en la alcarria conquense

En una de las entradas al pueblo, en la Plaza de la Fuente, frente al lavadero y las cuevas-bodega, hay una pequeña zona de juegos. En el arenero, junto a los columpios y balancines de colores, un pequeño monolito enternece y parte el alma a la vez. Está hecho en piedra. Es una sencilla maleta en cuya base existe una leyenda. “Monumento al emigrante”. Buendía, en la provincia de Cuenca, rozó los 2.000 habitantes a mediados del siglo pasado, pero la construcción del pantano al que da nombre, en las décadas 40 y 50, fue el comienzo del fin. Muchas de las casas quedaron bajo las aguas, la gente que había venido a construir la presa se marchó, el trabajo escaseó y las maletas, como la del monumento, comenzaron a llenarse de ropa y proyectos rumbo a otros lugares…

El pantano terminó de construirse hace más de setenta años y hoy Buendía es un bonito y agradable pueblo a la vera del embalse, el cuarto más grande del país. El municipio, a caballo entre las provincias de Cuenca y Guadalajara, es uno más dentro de esa España rural deshabitada, un pueblo encantador que espera proyectos para reflotar una población de poco más de cuatrocientos habitantes. Mientras llegan, o no, Buendía y sus gentes se afanan en sacar brillo a sus atractivos haciendo del turismo una oportunidad para generar visitas, máxime aprovechando el innegable reclamo de sus vistas al mar, al Mar de Castilla.

Y a fuerza que lo han conseguido, porque Buendía es una magnífica oportunidad para rendir visita, para estar en contacto con el arte, la historia y la naturaleza. Tiene encantos de sobra. El más renombrado es su pantano. Cuenta con dos zonas de baño permitido, en los parajes conocidos como “La Cespera” y “Los Romerales”.

Las caras

Otro punto de referencia es la “Ruta de las Caras”, un paraje algo apartado del pueblo, una zona de pinares que se eleva y posteriormente va descendiendo hasta el borde del embalse, justo a la otra orilla de la enorme presa. Allí, en el verano de 1992, el reparador de fachadas Eulogio Reguillo y el ceramista Jorge Juan Maldonado acampaban junto a sus respectivas familias.

Observando cómo jugaban con palos en las rocas haciendo algunos dibujos, decidieron esculpir en la arenisca sin tener una idea clara de lo que querían diseñar y dejándose llevar. La primera escultura que tallaron fue ‘La Monja’, de 1,1 por 0,7 metros. En la actualidad podemos ver una quincena esculturas en un pequeño recorrido de un kilómetro y medio que nos llevará algo menos de una hora. Eulogio Reguillo es el único que sigue realizando labores de mantenimiento y conservación de las esculturas, además de realizar otras nuevas. “¿A dónde vais? A las caras”, así se originó el nombre del paraje.

Ya en la propia localidad, no podemos dejar de visitar el Museo del Carro. Se encuentra situado en la “Casa Tercia”, un antiguo pósito del siglo XVI. Alberga un total de doce carruajes, desde una calesa de 1890 hasta una galera de 1953 o una carreta utilizada en la construcción de la propia presa de Buendía. También acoge la diligencia que cubrió la línea Madrid-Buendía en siete días para ir y, lógicamente, otros siete para volver. Era en 1800 y, por cierto, un dato curioso, la empresa encargada del trayecto ha estado activa hasta el año 2000 (eso sí, con autocares). En el Museo también puede admirarse una colección de fotografías históricas de Buendía, aperos de labranza y el antiguo reloj del Ayuntamiento, entre otros.

La Botica

En el Museo de la Botica encontramos un antiguo despacho de farmacia. En las estanterías reposan aún los recipientes de loza donde se guardaba la materia para las mezclas magistrales, así como lo necesario para realizar píldoras o comprimidos, entre otras. Además del despacho se puede visitar el laboratorio, con mas de 100 botes de principios activos, equipos para potabilizar el agua, morteros, cubetas, probetas… En la rebotica hay registros de recetas, diarios o libros de farmacopea de 1905 e incluso anteriores. (Para visitar los museos, reservar cita en la Oficina de Turismo).

Después, o antes de los museos, da igual, es imprescindible pasear por las calles de la localidad. Tendremos la oportunidad de disfrutar de un pueblo agradable, limpio, de un lugar en el que uno se puede permitir respirar aire puro y escuchar los sonidos. ¡Que lujo!.

Buendía tuvo muralla. La construyó en el siglo XV el Marqués de Buendía, que la dotó de cinco puertas para dar acceso a la villa. Hoy son unas ruinas consolidadas que dan una impronta de abolengo a las calles de la localidad.

La iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Buendía es una de las más grandes de la comarca. Con más de 1000 m2 está dividida en tres naves. Es de estilo gótico, con fachada principal barroca de estilo herreriano. Es de los siglos XV y XVI, de sillería, tiene ventanas abocinadas y una espectacular torre en el lado opuesto de la sacristía. En el interior llaman la atención ocho columnas cilíndricas con acabados en forma de palmera o crucería gótica. La iglesia se levanta en uno de los laterales de la plaza Plaza Mayor, porticada. Frente a ella, el Ayuntamiento. El conjunto es uno de los puntos que no podemos dejar de visitar.

Senderismo

Buendía tuvo viñedos, pero quedaron sumergidos bajo las aguas del pantano. Hoy los únicos restos de esa tradición vinícola son las cuevas-bodega, en la Plaza de la Fuente, precisamente junto al Monumento al Emigrante. Las utilizan los jóvenes como sede de sus peñas en las fiestas patronales.

Pero en Buendía hay mucho más. El lugar, por ejemplo, es un paraíso para el senderismo. Una ruta casi obligada nos llevará a la Ermita de nuestra señora de los Desamparados. Habrá que acercarse hasta la propia presa, tomar una bajada cortada para vehículos y seguir durante seis kilómetros, siempre en la margen derecha del río Guadiela. La ermita fue levantada en los siglos XVI y XVII, sobre un pequeño eremitorio que albergaba al Cristo del Amparo y que, posteriormente, se amplió para instalar a la Virgen de los Desamparados. Se apareció en ese lugar. La portada del edificio es de sillería. Tiene una sola nave construida en bóveda de cañón y en el altar se encuentra la imagen de la Santísima Virgen.

El lugar era conocido como el molino de Bolarque y durante años fue motivo de disputa entre las poderosas familias nobles de los Lara y los Castro, hasta que el rey Alfonso VIII sancionó la propiedad. Seguramente los primeros en levantar un santuario en este lugar fuesen los visigodos, ya que justo encima del lugar donde se asienta la ermita se encuentra el yacimiento conocido como «Recópolis de Buendía».

Turismo

El entorno, junto a la Sierra de Enmedio y las hoces del río Guadiela, hacen un lugar mágico para los amantes de la Escalada y actividades de Turismo activo.

¿Activo dicen? ¡Si ya nos hemos cansado!. Bueno, para los más deportistas y aventureros los días son largos y Buendía, como Castilla, es ancha. Para nosotros, de paso corto y calmado, la visita termina aquí. Este ha sido nuestro recorrido. Podíamos haber hecho más, muchos más y seguro que volveremos. Cuenta la leyenda que antiguamente este pueblo se llamaba Fuentesaúco. Durante la reconquista de la provincia de Cuenca Alfonso VIII se enfrentó a un poderoso ejército musulmán. Los cristianos eran minoría y el capitán se encomendó a la Virgen de los Desamparados. Milagrosamente el ejército cristiano ganó la batalla y el capitán, volviéndose a sus soldados, les dijo “Buen día hemos echado”. Nosotros, como aquel capitán, decimos lo mismo. Hasta pronto.

Información de interés

Cómo llegar

En automóvil: Desde Madrid hay 128 kilómetros de distancia (1,33 minutos de viaje). A-2 hasta Guadalajara, luego tomar la N-320 dirección Cuenca y la CM-2000 hasta Buendía.

Autobuses Buendía-Guadalajara-Madrid: Guadalbus (949-210-900) Autobús- Salida desde Guadalajara 14,45. Servicio de lunes a viernes.

Teléfonos de interés

Centro de Información Turística: 969 373 259-turismo@ayuntamientodebuendía.org

Ayuntamiento de Buendía 969373001-info@ayuntamientodebuendía.org

Museo Sede Social “Nuestra Señora de los Desamparados” (Recuerdos de la localidad de Buendía)-653666800

Dónde comer:

Restaurante bar “Buendía”: 969 373 239- www.barrestaurantebuendia.es/

Restaurante “Casa de Las Médicas”: 625 487 047 (Cierran entre semana)- www.lacasadelasmedicas.com

Bar -Cafetería “Julmi”: Tfno: 680 879 118-Facebook.com/BARJULMI

Cafetería bar “Marlovi«: 682 229 914-https://www.facebook.com/Bar-Marlovi-690485391037228/

El Mesón:652950215 (Leoncio)

Donde dormir:

Casa Rural “Buendía”: 653 786 407 y 622 815 497 www.casaruralbuendia.es

Casas Rurales y apartamentos “La Casa de las Médicas”: 625 487 047 www.lacasadelasmedicas.com

Casa rural «Las Huertas»: 675 44 32 36/627 78 09 50

Casa rural “Recópolis”: 91 667 29 06 www.casaruralcarasdebuendia.es

Apartamentos “La Fuente”: 969 373 239.

Casa rural “Colores de Buendía”: 656 80 28 73- www.coloresbuendia.com

Albergue Educativo: 91 594 53 38 info@alberguesligaeducacion.org

Camping Buendía: 969 14 90 63 www.campingbuendia.es


Qué hacer

Multiaventura “Buendía”: (Piraguas, Paintball, Tiro con Arco, Bicis de Montaña, Espeleo, Barranquismo…..) 671969846 y 918268130. http://www.multiaventurabuendia.es/

(Reportaje elaborado con la colaboración especial de Alberto del Val)

Fotos: Irene Romero Navas (Museo Botica), Oficina Turismo Buendía, Susana Pérez, Multiaventura Buendía







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