Home » Camacho y los ánimos

Camacho y los ánimos

Dicen que un equipo de fútbol es un estado de ánimo pero los ánimos se moldean. Así, por supuesto, es más fácil conseguir cosas como las remontadas, las históricas remontadas del Real Madrid. Es lo que hizo José Antonio Camacho en 1984. El conjunto blanco había perdido 3-0 contra el Anderlecht en octavos de la Copa de la UEFA y debía superar el marcador para pasar de ronda. Cuenta Emilio Butragueño que la labor de Camacho comenzó desde el mismo momento que terminó el encuentro de ida. En ese instante se dedicó a animar a sus alicaídos compañeros, incluso al propio entrenador, Amancio. Primero le restó importancia a la derrota y aseguró, convencidísimo, que en quince días ganarían. No tenía ninguna duda. Luego escribió en la pizarra del vestuario local un 4-0, resultado que necesitaban para pasar de ronda. Así los jugadores lo veían todos los días. Camacho utilizaba cualquier excusa, en cualquier momento, para recordarles a sus compañeros el 4-0 necesario para el partido de vuelta. Dice Butragueño que el de Cieza era el veterano y nadie osaba rebatirle nada, absolutamente nada. Tal era, tal había sido la insistencia de Camacho que, llegado el día del encuentro, ningún jugador del Real Madrid dudaba de la victoria. ¿Y qué pasó, se preguntarán los más jóvenes, los que no recuerdan el partido?, ¿alguién lo duda?. El Real Madrid pasó. Ganó 6-1. Camacho había conseguido su objetivo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.