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El inventor de la fregona

Manuel Jalón, genio creativo

Manuel Jalón Corominas. Tal vez este nombre no le diga mucho en sí, pero seguro que en casa dispone de uno de sus inventos y, créanme, si no fuera por él, las tareas domésticas serían mucho, mucho más laboriosas. Porque este hombre, nacido en Logroño en 1925, fue el inventor de la fregona, un artilugio al que hoy no le damos demasiada importancia pero que, en su día, pasados los años 50, supuso toda una liberación para las mujeres, que eran entonces las únicas que cargaban con las tareas de la limpieza. Dicen que las levantó del suelo y cuidó sus manos, que ya no tuvieron que entrar en contacto con la lejía.

Manuel era ingeniero aeronáutico y oficial del Ejército del Aire en la Base Aérea de Zaragoza. Durante una estancia en Estados Unidos comprobó cómo los hangares se fregaban con una mopa plana y un cubo con rodillos. A partir de esos modelos y unas patentas francesas creó su empresa, a la que llamó Rodex. Con esta compañía fabricó su fregona, un palo que permitía lavar de pie y un cubo con rodillos para escurrir. La sustitución de esos rodillos por la cesta, tal como ha llegado el invento a nuestros días, no vendría hasta 1964.

En 1976 Manuel Jalón se retiró del Ejército y se dedicó de lleno a sus empresas. El éxito del invento fue abrumador. Llegó a fabricar tres millones de unidades al año. Desde aquí, desde España, la idea genial de Manuel Jalón Corominas se extendió a todo el mundo. Trece años más tarde, después de haber vendido ¡¡más de 60 millones¡¡ por todo el planeta, el inventor de la fregona y varios de sus socios vendieron sus acciones a la multinacional holandesa Curver. Hoy en día aún se sigue fabricando y vendiendo. Tienen una en casa. Fijo.

Desechable

El inventor de la fregona, sin embargo, no paró ahí. A su genio le debemos también un instrumento sin el cual no se entendería la sanidad hoy en día. Hablamos de la jeringuilla hipodérmica no reutilizable. La concibió con un émbolo que no se atascaba y era más fácil de destruir debido a sus finas paredes. Para su fabricación apostaron por el plástico en vez del tradicional cristal. La diseñaron redondeada, lo que la hacía más segura y fácil de manejar. Además, la nueva jeringuilla de Jalón Corominas supuso una revolución en el aspecto médico ya que, al ser de un sólo uso, impedía la transmisión de infecciones. Su nuevo invento contribuyó a que se popularizara la vacunación de bajo coste.

En 1979 se constituyó la fábrica de jeringuillas y agujas desechables Fabersanitas en la localidad de Fraga (Huesca). El éxito fue arrollador. A los tres años exportaba a 80 países. Enseguida la compró la multinacional Becton Dickinson. Hoy en día, en todo el mundo se fabrican cerca de 20.000 millones de unidades de la idea concebida por el inventor español.

Manuel Jalón Corominas, riojano de nacimiento, zaragozano de adopción, murió el 16 de diciembre de 2011. Dos de sus ideas figuran entre los diez inventos españoles más relevantes. Y son sencillos, teóricamente, pero quizá ahí radique el genio, en saber buscar la interpretación, la utilidad o los nuevos usos, a las cosas más sencillas. Jalón Corominas lo hizo con la fregona, que nos levantó del suelo para hacer las tareas domésticas y con la jeringuilla, que sin duda ha salvado y sigue salvando millones de vidas. Gracias, don Manuel, que Dios le tenga en el paraíso de los inventores.

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