Home » La hipocresía europea

La hipocresía europea

Foto: Artūras Kokorevas

Seguro que se han dado cuenta, estamos inmersos en una espiral de solidaridad para con el pueblo ucraniano. Una marea en la que yo mismo, con mucho gusto, me he visto envuelto. Fui a un supermercado, compré unas cuantas bolsas de productos sanitarios y los entregué en uno de los muchos puntos de recogida que se han habilitado por la geografía nacional. Hay caravanas de taxis, furgonetas y camiones hacia Polonia o Rumanía para traerse refugiados…está genial, de verdad, eso te hace recuperar la esperanza en el ser humano. Pero, por otro lado, si lo miras con un poco de perspectiva, todo esto me provoca un vómito insufrible ante la hipocresía europea. Puntualicemos. Nos lanzamos a ayudar a unos refugiados blancos y rubios que huyen de la ira de un dictador que ha invadido su país. Por otro lado, ¿que hicimos cuando la crisis siria empujó a miles y miles de personas a cruzar el Mediterráneo en busca de la tierra de promisión? Pagar a Turquía para que no llegaran aquí, a molestarnos. Ellos también huían de una guerra. Recuerdo que sólo unos pocos, bomberos y gentes de ONG´s se lanzaron al mar a rescatarlos. Aquí los miramos con horror pero, que yo recuerde y salvo honrosas excepciones, no hubo esa marea de solidaridad. Ah, la hipocresía europea. Por cierto, pueden informarse de las cifras de los refugiados sirios en la página de Acnur.

Ceuta y Melilla

Pero, volviendo al tema que nos ocupa, ¿qué pasó con los asaltos a la valla en Ceuta y Melilla? ¿Acaso no huían ellos de situaciones insostenibles en su país, como pasa ahora en Ucrania? Recuerdo perfectamente que algún político andaluz dijo “aquí no quiero a ningún inmigrante”. Seguro que ahora se estará haciendo fotos con refugiados ucranianos. ¿Por qué no montamos caravanas de taxis y furgonetas con ayuda humanitaria para traernos refugiados subsaharianos?. Acaso ellos no llevan años y años pasándolo peor que en Ucrania, ¿por qué no vamos a por ellos?, ¿por que son negros? Me alegro mucho, muchísimo por la actitud hacia los ucranianos, pero deberíamos ser más consecuentes la próxima vez. La solidaridad no entiende de colores de piel.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.