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Ocaña, Plaza Mayor

Una jornada en la villa toledana

Los niños se pasan alegres el balón sobre el empedrado. La Plaza Mayor no es precisamente un campo de fútbol, pero en ella hay espacio para todo. Para disfrutar de cervezas al sol, para pasear y admirar el entorno, para hacer fotos con el móvil y, también, por supuesto, para desafiar la ridícula prohibición de jugar a la pelota. Sin molestar a nadie. Ocaña, Plaza Mayor. En 1838, algo más apiñados, un total de 12.000 soldados al mando del General Espartero asistieron a misa entre sus arcadas.

La de Ocaña es, sin duda, una de las plazas mayores más grandes y bellas de toda España. Un cuadrado casi perfecto, hoy declarado Bien de Interés Cultural. Fue mandado construir por Carlos III para sustituir a aquella a la que hace alusión Lope de Vega en su obra “Peribáñez y el Comendador de Ocaña”. Es una de las joyas que atesora esta villa. Iglesias, conventos, monumentos, edificios… la historia se los ha regalado y sus gentes los han sabido conservar hasta hoy con gran acierto.

Gutierre de Cárdenas, caballero de la Orden de Santiago e hijo de Ocaña, levantó aquí su palacio entre los siglos XV y XVI. Lo podemos admirar al final de la calle Mayor, en una plaza que lleva precisamente su nombre. Siguiendo por la calle de Santo Domingo llegaremos al convento del mismo nombre. En una de las perpendiculares (calle Hizojo) está la entrada del Museo Porticum Salutis. El recorrido incluye convento, museo, claustro y coro de la iglesia. Totalmente recomendable.

Teatro y picota

El paseo por sus calles nos da la oportunidad de acercarnos también al Teatro Lópe de Vega y admirar, frente a su entrada, el imponente rollo jurisdiccional. El Museo Arqueológico recoge la colección del padre dominico Jesús Santos, con más de 3000 piezas que muestran la historia de la comarca. Iglesias y edificios religiosos no faltan tampoco en el entramado urbano: San Juan Bautista, Santa María, el convento de Santa Clara, Santa Catalina de Sena, la portada y la Torre de San Martín. En la iglesia-convento de San José reposan los restos de un insigne literato español, Alonso de Ercilla. Su poema épico “La Araucana” es una de las obras que Cervantes salva de la quema de libros en el Quijote.

Desgraciadamente la mayoría de estos monumentos sólo abren en horas de culto, por lo que únicamente podremos contemplarlos desde el exterior. No importa. Uno de los tesoros de Ocaña está en sus calles. En admirar sus edificios históricos, la mayoría de los siglos XVI, XVII y XVIII. Todos bien conservados.

Detalles

El interés de Ocaña también está en los pequeños detalles. En la persistencia de esos portalones manchegos de madera con clavos y tejadillo, en ciertos elementos decorativos de sus calles, en el cuidado de su oferta comercial, en como Ocaña ha sabido conjugar la historia con el necesario desarrollo. La trama urbana de la localidad es Conjunto Histórico Artístico y muchos de sus monumentos gozan de la declaración de Bien de Interés Cultural. Y aquí las nuevas y las antiguas construcciones dialogan a la perfección.

Otro de los detalles curiosos de Ocaña está en sus restaurantes. En “Casa Carmelo” hay un excepcional patio castellano y unas cuevas visitables. “La Tenería” está situada en un edificio sefardí del siglo XV. Es la única que se conserva en su integridad. En su interior se ha habilitado el Museo del Guante en recuerdo de los que se fabricaban aquí, en Ocaña, en los siglos XV y XVI. Los lucía la realeza y la nobleza de toda Europa.

Hemos comido ya. Nos vamos. A las afueras nos esperan aún un par de sorpresas. La Fuente Grande es una captación de aguas realizada en el siglo XVI. No hay constancia, pero probablemente su autor fuera Juan de Herrera, el mismo arquitecto que levantó los muros de El Escorial. Algo más allá, camino ya de la carretera que nos llevará a Madrid, la Fuente Vieja, cerca de la Ermita de Jesús de las Cuevas. Ha sido un paseo precioso. Adiós Ocaña, diasydelicias.es volverá.

Otros datos de interés

SEMANA SANTA

La Semana Santa de Ocaña está declarada “Fiesta de Interés Turístico Nacional”. La localidad cuenta con diez Hermandades y Cofradías que procesionan, con un total de 2.000 integrantes. Algunas de ellas datas de los siglos XVI, XVII y XVIII.

PERIBÁÑEZ

En 2013 comenzó a representarse en Ocaña la obra “Peribáñez y el Comendador de Ocaña”. La puesta en escena tiene lugar en la Plaza Mayor. Intervienen más de 200 actores, músicos y bailarines que representan la obra ante unos 3.000 espectadores.

PERSONAJES

Rodrigo Manrique, al que dedicó el poeta sus “Coplas a la muerte de su padre”, murió en Ocaña. Tambien pasaron Luis de Gonzaga, Lope de Vega y Quevedo. Isabel la Católica se hospedó en el Palacio de Cárdenas antes de casarse con Fernando el Católico.

OFICINA DE TURISMO

Situada en la Plaza Mayor s/n (925 12 08 91. turismo@ocana.es) la Oficina de Turismo de Ocaña proporciona cualquier tipo de información sobre la villa. Organiza visitas guiadas por los monumentos de mayor relevancia. (Sábados y Domingos. 12,00 horas. Gratuita). También realiza visitas a la Fuente Grande y Camino del Agua: recorrido por las calles hasta llegar a la Fuente para conocer la red de galerías subterráneas del siglo XVI. (Domingos 12,00. Gratuita). Las visitas para grupos deben solicitarse previamente (más de diez personas) y estarán acompañados por un guía local. Organiza además visitas monumentales y mix de visitas monumentales y del camino del agua.

Comida y descanso

  • Restaurante Mi Pueblo. Calle Cardenal Reig, 15 Tfno: 925 13 16 19
  • Restaurante Los Hermanos Calle Pilarejo, 14. Tfno: 925 13 00 42

DONDE DORMIR

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